Lo prometido es deuda, así que a continuación os abro las puertas de mi taller para enseñaros como se achica un anillo, acompañado de material gráfico.

Primero, hay que cortar con la segueta (herramienta de corte usada por los joyeros) el trozo que sobra. Hay que ser muy exactos para que quede a la medida indicada. Para ello, utilizo el compás para marcar los milímetros exactos que se tienen que cortar.
Luego, con unos alicates se une el anillo de nuevo y una vez juntas las dos partes, hay que soldarlas y repasarlas con una lija para eliminar cualquier resto de soldadura e imperfecciones. 

Tallertaller

 Finalmente, el brillo final se conseguirá con el pulido.

Espero que os haya gustado!