Hoy quería hablaros de cómo saber cual es vuestra talla de anillo (o de vuestra novia, madre, prima, amiga del alma…) y de los métodos que contamos los joyeros para acertar con ella.

En un mundo globalizado y en que las grandes marcas de joyerías y comercios se dirigen a la masa, no me resulta sorprendente que muchas clientas me comenten que han desistido a usar anillos por no encontrar ninguno que les valga. Quizás porque yo también tenga dedos finos y alargados comprenda este problema y  mis tallas “standard” NO suelen ser muy grandes.

Aún así, cuando sigue siendo grande, la solución pasa por hacerte un anillo “custom-made”, es decir, a medida.

Es cierto que actualmente se comercializan anillos abiertos que no requieren talla exacta. Sin embargo, bajo mi experiencia, éstos son una solución a medias ya que se acaban abriendo o enganchándose con el pelo.

Tradicionalmente, para saber la talla de anillo se usa el anillero (os dejo foto), en el que a base de probarte muchas tallas consigues saber con cuál vas verdaderamente más cómoda. Es cierto que también hay que pensar en los meses calurosos ya que los dedos por entonces se hinchan, así que no es bueno optar por una talla que vaya demasiado justa. Anillero

Hace tiempo, creé para las que tenéis poco tiempo o resulta imposible acercaros al taller, esta plantilla en la que poniendo un anillo vuestro encima (siempre que esté impreso en la escala correcta) conseguiréis saber vuestra talla.  Esta opción, puede ser muy útil si queréis hacer un regalo a alguien y acertar a la primera.

En el próximo post, os abro las puertas del taller para contaros como se achica un anillo…